jueves, 1 de diciembre de 2016

María Asurmendi



El baloncesto femenino vizcaíno se ha sumado al carro de los logros del fútbol y del balonmano para darle un nuevo hito al deporte de la provincia. En este caso, le toca recoger los honores al Gernika Kirol Elkartea o Lointek Gernika que juega, desde 2014, en la categoría más alta del baloncesto femenino estatal.
Este año, el equipo que dirigen dos veteranos del baloncesto vizcaíno como el gernikés y hombre de club, Mario López, y el bilbaíno, histórico del baloncesto en la zona, Txutxi Solar, está haciendo una temporada espectacular y ahora mismo se sitúan terceros en la tabla clasificatoria. Con diez jornadas disputadas, las vizcaínas ocupan la tercera posición con ocho victorias y tan solo dos derrotas. Además, fueron capaces de derrotar en Maloste (62-51) al principal favorito, el Perfumerías Avenida de las Jelena Milovanovic, Laura Quevedo o Adaora Elonu, que ocupan la primera posición de la tabla y quienes han jugado, el dato es significativo, las últimas once finales por el título de liga. Eso sí, solo han ganado en cuatro ocasiones, la última, el año pasado. Pero la ilusión fue aún mayor cuando, en la última jornada, un tiro libre anotado por la base navarra María Asurmendi le daba la victoria a las jugadoras de Mario López por 53-54 ante el Cadí La Seu y las clasificaba matemáticamente para su primera fase final de la Copa de la Reina.

Ahí está el hito de un club que nació en 1996, cuando los dos equipos de baloncesto de Gernika unieron fuerzas para crear un proyecto con versiones masculinas y femeninas. Esta temporada, desde el principio, el diseño de la plantilla ilusionó a la afición de Maloste. Por un lado, porque se contaba hasta con seis jugadoras vascas: las navarras María Asurmendi y Naiara Díez, las bilbaínas Itziar Ariztimuño, Yaiza Lázaro y Gracia Alonso de Armiño y la gernikesa Izaskun García. Por otra, porque el resto de las jugadoras, la valenciana María Pina, la argentina Vicky Llorente, la eslovena de nacimiento Sandra Pirsic y las norteamericanas Laquinta Jefferson y Amisha Carter daban testimonio de que se había hecho un esfuerzo por crear un equipo duro y con aspiraciones. La llegada de Lointek como patrocinador, una empresa de bienes de equipo con intereses internacionales pero radicada en Urduliz, que también esposoriza al equipo de ciclismo femenino de la Sociedad Deportiva Ugeraga, dirigido por Dori Ruano y de donde salió Joane Somarriba, le dio más nervio económico a un club donde está destacando el bloque, pero, sobre todo, Amisha Carter, una veterana de 34 años que ya ha jugado en la WNBA o en países como Francia, Israel, Estonia, Turquía o Polonia, llegando incluso a ser MVP de la liga de este último país. Sin embargo, no es la única. María Pina y María Asurmendi jugaron con la selección absoluta de España en el último partido ante Finlandia que les dio la clasificación para el próximo europeo de la República Checa que se disputará en 2017. Y, en general, todas y todos, directivos, cuerpo técnico y afición del equipo son responsables de este nuevo logro del deporte femenino en la provincia de Bizkaia. 

Posdata: El titular se lo regalamos a María Asurmendi que es una de las dos que sale en la fotografía que hemos colgado al principio. La hemos tomado, como casi siempre, del google images, pero parece provenir de la web digital del periódico Deia. Las dos protagonistas, intuyo, salen en la fotografía por su reciente internacionalidad. Entre las dos, hemos elegido a Asurmendi por el tiro libre que dio la clasificación matemática, sin más. 


martes, 29 de noviembre de 2016

Martin Krampelj



Bien, si no me confundo, lo dejamos justo antes de que Winsconsin visitara el CenturyLink de Omaha. La visita de Bronson Koening y sus compañeros llegaba en la tercera jornada y era el primer gran escollo... que se salvaba, porque los de Greg McDermott se impusieron por 67 a 79. Una buena defensa les llevó a conseguir una victoria ante el rival más duro que visitaba Omaha sin ser de la misma conferencia desde los años 80. Una victoria de categoría en la que de nada sirvieron los 21 puntos de Koening (eso sí, 3 de 13 en triples) o los 16 y 5 asistencia de Nigel Hayes. 
Tras esta reconfortante victoria, viajaron hasta las Islas Vírgenes para disputar el Paradise Jam, un torneo que siempre se suele disputar en Noviembre y que se organiza desde 2001. Lo han ganado gente como Brigham Young, Arkansas, Winsconsin, Alabama. Marquette o Seton Hall. En los quintetos de cada torneo han sido premiados jugadores como Travis Hansen, Bryant Dunston, Luke Harangody, Kemba Walker, Robbie Hummel, Kyle O'Quinn, Shabazz Napier o Tony Snell. En el de esta última edición, un hombre de los Bluejays entró en el mejor quintento: Cole Huff, quien está haciendo un comienzo de temporada espectacular. Igual que, en línes generales, lo está siendo el de Creighton, porque, sin ir más lejos, el Paradise Jam de 2016 pasó a ocupar la vitrina de trofeos de la universidad. Los de McDermott eliminaron en la primera ronda a Washington State por un contundente 103 a 77, después tampoco tuvieron problemas para eliminar a North Carolina State por 112 a 94 y, en la final, se encontraron con Old Mississippi por 86 a 77, a pesar de ir por debajo al descanso. 
Es decir, muy buen bagaje: tres victorias, trofeo, un equipo compacto y con los roles, aparentemente, ya establecidos desde el principio de la temporada. Da la sensación de que hay jugadores que han llegado en un gran estado de forma de las vacaciones y que las incorporaciones han sido todo un acierto. 
En la rotunda victoria ante Washington State destacó Conor Clifford para los derrotados quien, con 29 puntos y buenos porcentajes, apenas salvó su orgullo personal. Por Creighton jugaron hasta catorce jugadores y todos estuvieron más de cinco minutos en cancha, lo que permitió ahorrar fuerzas y repartir esfuerzos. Cole Huff fue el máximo anotador con 17 puntos, además de capturar 6 rebotes. Marcus Foster hizo 16 y Maurice Watson Jr, quien solo hizo 7 puntos, añadió 13 asistencias. Buen rendimiento desde el banquillo de jugadores como Isaiah Zierden, Zach Hanson, Tyler Clement o un Martin Krampelj que se fue hasta los 8 puntos y 5 rebotes en 11 minutos. Ante North Carolina State, Cole Huff, de nuevo, fue el líder del equipo con 20 puntos y 10 rebotes, pero, en cualquier caso, hasta otros seis jugadores hicieron dobles dígitos: los otros cuatro titulares, Justin Patton (10 puntos), Marcus Foster (15 puntos), Khyri Thomas (16 puntos) y Maurice Watson Jr (13 puntos y 7 asistencias), además de dos suplentes, Isaiah Zierden (12 puntos con 4 triples de 4 intentos) y Zach Hanson (11 puntos y 8 rebotes). También destacaron jugadores que aprovecharon sus minutos, como Toby Hegner (8 puntos en los 12 minutos que tuvo) y Tyler Clement (7 puntos y 5 asistencias). Martin Krampelj apenas jugó 2 minutos en los que no aportó nada. Krampelj también tuvo unos segundos en la final, pero tampoco consiguió estadísticas, más allá de perder un balón. Buenos minutos de refresco, de nuevo, de Toby Hegner, con 12 puntos desde el banquillo, pero el protagonismo, en esta ocasión, fue para un Marcus Foster que se fue hasta los 25 puntos (con 5 de 8 en triples) y Khryi Thomas, quien añadió 16 puntos, 4 rebotes, 3 asistencias y 1 tapón. En Ole Miss, los mejores fueron Rasheed Brooks y Deandre Burnett, con 22 puntos cada uno, pero el máximo reboteador fue el español Sebas Saiz, quien solo anotó 4 puntos pero cogió 14 rebotes en una temporada en la que el madrileño es titular indiscutible y uno de los jugadores más destacados de los Rebels. 
Tras regresar de Saint Thomas, a los de Creighton les esperan cincoo partidos en casa (Loyola Maryland, Buffalo, Akron, Longwood y Oral Roberts) y dos visitas (Nebraska y Arizona State) antes de comenzar los partidos de conferencia. De todos esos, ya han jugado uno, ante Loyola Maryland, y esta misma noche recibirán a Buffalo. El partido ante los Greyhounds también se ha solventado con victoria y con una buena defensa. El 82-52 lo deja bien claro. Pero lo que lo dejó claro fue una segunda parte arrolladora en la que los Bluejays anotaron tantos puntos como sus rivales en total (52)  y dejaron a su rival en 27. Buenos minutos para Krampelj que los aprovechó para aportar 10 puntos y 5 rebotes, aunque no fue el único suplente que ofreció buen rendimiento, porque Toby Hegner y Ronnie Harrell Jr, con 7 puntos cada uno, también estuvieron efectivos. Los mejores fueron, sin embargo, Marcus Foster, 16 puntos, y, sobre todo, un sorprendente Justin Patton que dominó en los tableros con 17 puntos y 6 rebotes (los de Omaha hicieron 50 puntos en la pintura). 
Como decimos, hoy llega Buffalo, y habrá que ver si los Bluejays mantienen su impoluto récord de 6 victorias y 0 derrotas. Ahora mismo, aunque estemos solo al principio, la temporada es prometedora. El equipo ya aparece en los ránkings de apuestas.  En el AP Top 25 que votan los periodistas, Creighton es el 10º favorito para convertirse en campeón nacional, en una clasificación que lidera Kentucky por delante de Villanova. También estos son los dos primeros en el otro ránking principal, el USA Today Coaches Poll que votan los entrenadores, donde Creighton aparece en 12º posición. No está nada mal para empezar. 

Posdata: La fotografía la he buscado en google images pero parece provenir de omaha.com.

jueves, 24 de noviembre de 2016

Julen Irizar



Hace unos días ya sonaba el río porque entrevistaban en prensa a Jon Odriozola. El director del Euskadi Basque Country-Murias confirmaba que el único equipo profesional vasco en la actualidad seguirá un año más en la categoría continental y hacía un balance positivo de la temporada cerrada. 
El balance era fácil hacerlo con una sonrisa porque, al fin y al cabo, 2015-2016 quedará como la temporada en que el equipo conseguía su primera victoria profesional. Imanol Estévez levantó los brazos al entrar como vencedor en una etapa de la Vuelta al Alentejo. Básicamente, el resto de las alegrías se reducían a celebrar que el calendario que habían disputado fue de calidad y que el equipo siempre intentó dar la cara y plantar batalla. Hay otro dato más que invita al optimismo y es que dos corredores de la plantilla de 2015-2016 darán el salto a otra categoría para la temporada a estrenar. 
Jon Ander Insausti marchará al Bahrain-Merida con su primo Ion Izaguirre y correrá en Pro Tour, ahí es nada. Mientras, Álex Aranburu subirá una categoría y correrá en el Caja Rural navarro. 
La plantilla de 2016-2017 ya ha sido confirmada y se apuesta, eso queda claro, por la continuidad. Si se van dos corredores, llegan otros dos: Óscar Rodríguez y Julen Irizar. Casualmente, los dos stagiaire con el equipo vasco durante el final de la recién terminada temporada. Rodríguez es un corredor rápido que llega del Lizarte que dirige Juanjo Oroz, ex corredor del Euskaltel-Euskadi. El de Burlada ya debutó en la Volta a Portugal en profesionales y lo hizo con el maillot de Murias. Por su parte, Julen Irizar llega desde el AMPO, tiene 21 años, es de Bergara, y, el año pasado, en su debú en profesionales, lo celebró en la Vuelta a Burgos con una escapada, incluyendo un demarraje desesperado en solitario cuando el pelotón engullía a los escapados. Para él el titular y la  fotografía, tomada de la web oficial del Euskadi Basque Country Murias Taldea, para todos ellos.
Ellos dos serán las únicas caras nuevas y substituirá a Aranburu e Insausti. Los otros doce corredores siguen en la plantilla un año más: Eneko Lizarralde, Ander Barrenetxea, Imanol Estévez, Mikel Iturria, Aritz Bagüés, Aitor González, Mikel Bizkarra, Beñat Txoperena, Gari Bravo, Pello Olaberria, Adrián González y Gotzon Udondo
El equipo ya ha confirmado una primera concentración en Benidorm con vistas a preparar la Challenge de Mallorca, pero aún no ha anunciado el calendario para la próxima temporada. A buen seguro, se intentará seguir cubriendo los calendarios de España, Portugal y, sobre todo, Francia. Odriozola quería haber ampliado la plantilla para hacer más relajado los periodos en que doblan, pero, al parecer, no ha podido ser. Igual que no se pudo adelantar un salto de categoría que Odriozola sigue ambicionando para la temporada 2018. Por ello, esta se convertirá, sin ninguna duda, en una temporada muy importante para el Murias Taldea. Ojalá tengan éxito y el equipo crezca. Sería una buena noticia para el ciclismo vasco.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Robert Covington



Los Sixers no juegan playoff desde la temporada 2011-2012. Con un balance de 35 victorias y 31 derrotas, se clasificaron en el Este en última posición y dieron la sorpresa al eliminar al campeón de la conferencia este, Chicago Bulls, que había terminado con quince victorias más la temporada regular. Fue una temporada corta, la del lock-out, y en los Bulls de Tom Thibodeau mandaban Derrick Rose, Carlos Boozer, Luol Deng, Joakim Noah y Richard Hamilton. La alegría de los Sixers no duró mucho, aunque se lo pusieron difícil a unos Celtics de Boston que después caerían en las finales de conferencia con el ganador final, los Miami Heat. Eran los Heat de LeBron James, Chris Bosh y Dwayne Wade, y los Boston Celtics de Ray Allen, Paul Pierce y Kevin Garnett. Por su parte, aquellos Sixers de Doug Collins estaban liderados por gente como Andre Iguodala, Elton Brand, Thaddeus Young o Louis Williams. 

Desde la 2011-2012, se han disputado cuatro temporadas en las que los de Philadelphia han ganado 81 partidos, es decir, a una media de 20 partidos por temporada. Han llegado, incluso, a firmar un ridículo récord de 10 victorias y 72 derrotas en la temporada pasada, la 2015-2016. El bagaje es muy duro para una ciudad que ha visto jugar como local a gente como Charles Barkley, Moses Malone, Allen Iverson, Julius Erving, Wilt Chamberlain o Maurice Cheeks. Es cierto que el último título de la franquicia fue en 1983, cuando el equipo que dirigía Billy Cunningham se impuso a los Lakers de Pat Riley en una serie a la que aún se la conoce con el sobrenombre de Showdown'83 y donde Moses Malone, Maurice Cheeks, Bobby Jones, Andrew Toney y un veterano Julius Erving se impusieron a Magic Johnson y Kareem Abdul-Jabbar. Desde entonces, los Sixers, que también pasaron años oscuros, lucieron, aunque no tanto, a partir de la llegada de Allen Iverson y de Larry Brown, este último como entrenador. Destaca, por ejemplo, la temporada 2000-2001, donde no solo alcanzaron play-offs, si no que dejaron por el camino a los Indiana Pacers, los Toronto Raptors y los Milwaukee Bucks para alcanzar las finales por el título donde ganarían el primer partido, pero ya no volverían a hacerlo. Como consuelo, arrasaron en los títulos individuales: Allen Iverson se llevó el MVP, Dikembe Mutombo fue el mejor jugador en defensa, Aaron McKie fue nombrado mejor sexto hombre y Larry Brown fue el mejor entrenador. Por cierto, en la plantilla de aquel equipo aparecía el argentino Pepe Sánchez. 

Llevan muchos años en Philadelphia añorando aquellos años del cambio de siglo. Lo curioso es que los Sixers encadenan tres años consecutivos llevándose puestos altos del draft: en 2014 se llevaron a Joel Embiid (3º), en 2015 a Jahlil Okafor (3º) y este año a Ben Simmons (1º). Y no han sido los únicos, porque, en estos años, han contado con jugadores que salieron muy alto en el draft, mucho talento sobre el papel: Michael Carter-Williams (11º), Nerlens Noel (6º), Nik Stauskas (8º), Glenn Robinson III (23º) y ya tuvieron a Evan Turner, 2º en el draft de 2010. Vamos, que no ha sido por oportunidades de reconstruirse y por jóvenes con posibilidades de tomar el liderazgo y devolver a los Sixers al éxito. 

El dueño de los Sixers, Joshua Harris, aficionado al fútbol, digo yo, ya que también posee el 18% del Crystal Palace, decidió dar un golpe en la mesa y contrató esta temporada a Bryan Colangelo, hijo del histórico Jerry Colangelo, para presidir al equipo y dirigir la parcela deportiva. Su primera decisión fue darle una nueva oportunidad a Brett Brown, un técnico joven (55 años), que había crecido al abrigo de Gregg Popovych en los San Antonio Spurs. Sus apuestas fueron un poco tímidas: tan solo incorporó a dos veteranos sin mucho impacto, Gerald Henderson (suplente toda la temporada pasada en Portland Trail Blazers) y Jerryd Bayless (quien ya ha pasado por más de media docena de equipos). Además de ellos, decidió apostar por el talento europeo, siempre un riesgo, y recuperó para la NBA a Sergio Rodríguez, mientras le daba la oportunidad a una de las grandes promesas del baloncesto europeo, Dario Saric. Su última apuesta fue traspasar a Jerami Grant por un Ersan Ilyasova que se ha adaptado al equipo muy pronto. Además de a estos jugadores, se les firmó su primer contrato profesional al francés Timothé Luwawu-Cabarrot, un alero de 21 años que llegaba desde el Mega Leks serbio y, por supuesto, al australiano Ben Simmons, número uno del draft, sobre el que estaban y están puestas todas las ilusiones del equipo a pesar de que se lesionó entrenando con los Cleveland Cavaliers antes del draft. 

Por lo tanto, Colangelo no tomó ninguna decisión radical y optó por trabajar, quizás, con más paciencia y sosiego. Al fin y al cabo, Brett Brown, quitando a los recién llegados Jerryd Bayless (8 años de experiencia en la NBA), Ersan Ilyasova (otros 8 años) y Gerald Henderson (7 años), no tiene un jugador que supere los 4 años de experiencia, y el único que llega a cuatro es un Sergio Rodríguez al que esta nueva experiencia le debe saber casi como la primera. 7 de los 15 jugadores de los Sixers, los rookies Ben Simmons, Timothée Luwawu-Cabarrot y Dario Saric, el también rookie pero solo porque el primer año se lo pasó lesionado, Joel Embiid, y los sophomores Jahlil Okafor, Richaun Holmes y TJ McConnell, no tienen más que un año de experiencia o debutan. Solo llevan dos años en la NBA Nerlens Noel y Nik Stauskas, y uno más llevan Robert Covington y Hollis Thompson. Muy poca experiencia, por supuesto, esa es la primera y más fácil lectura. Además, son un plantel de lo más internacional. Siete de sus 15 jugadores no son norteamericanos: un turco, un canadiense, un camerunés, un australiano, un francés, un español y un croata. 

Esta noche reciben a los Memphis Grizzlies pero, aunque solo llevemos disputados, como quien dice, un puñado de partidos, los aficionados de los Sixers han empezado a hacerse ilusiones. Por primera vez en tres años, han ganado cuatro partidos consecutivos en casa. Rompieron una racha histórica de 108 partidos (desde marzo de 2015), sin ganar dos seguidos. No era difícil romper todas esas rachas negativas, pero, a estas alturas, con 4-10, les quedan más de sesenta partidos para ganar siete y superar el récord negativo que hicieron el año pasado. Los aficionados del Wells Fargo Center confían en que, este año, van a poder disfrutar algo más del baloncesto NBA. 

Más aún cuando, por ejemplo, aún no ha debutado Ben Simmons, sobre el que, como decíamos antes, tienen puestas todas sus esperanzas. Ni Nerlens Noel. Ambos están lesionados y, cuando regresen, se sumarán al buen rendimiento que lleva hasta ahora Joel Embiid, recuperando lo que prometía cuando le eligieron tercero del draft tras destacar en la universidad de Kansas. El camerunés ha jugado diez partidos y calculando los minutos en cancha para que no recaiga en sus problemas físicos (22.2 por partido). Con todas esas medidas, promedia 18.4 puntos y 7.3 rebotes de media. Cuando crezcan sus minutos, quizás crezca su rendimiento. También acaba de volver un Jerryd Bayless que se perdió los primeros 13 partidos y Ersan Ilyasova, que empezó con los Oklahoma City Thunders, se ha hecho al equipo muy pronto: ya acumula 11 partidos con buenas medias, 12.3 puntos y 4.9 rebotes por partido. Aún se puede esperar más de Jahlil Okafor, un tanto eclipsado por el rendimiento de Embiid, aunque sus 10.8 puntos por partido en 19 minutos de juego se pueden mejorar con el paso de los partidos. Lo mismo pasa con un Dario Saric que ha perdido su puesto en el quinteto titular, pero aún es el tercer jugador con más minutos sobre la cancha, 9.9 puntos y 6.2 rebotes por partido. 

Es decir, hay margen de mejora para el peor equipo de la temporada pasada, capaz, en 2015, de batir alguno de los récords más bochornosos de la competición. Noel, Okafor, Embiid, Saric y Simmons pueden formar, sin duda, un equipo de futuro, pero también de presente. Un presente en el que, por cierto, uno de los jugadores más destacados está siendo el canario Sergio "El Chacho" Rodríguez. Titular en los 14 primeros partidos, el ex del Real Madrid, también es el jugador con más minutos en el parqué, 28.3 minutos y el mejor pasador (7.1 asistencias). De hecho, es el noveno mejor pasador de la competición. Sus minutos pueden bajar ahora, con el regreso de Bayless, y probablemente lo harán aún más cuando vuelva Simmons, pero puede que el australiano se pierda toda la temporada o gran parte de ella. De todas formas, el español ya se ha ganado el aprecio de los aficionados y, aunque con más reparo, algún reconocimiento de periodistas que cubren la actualidad del equipo, como Bob Cooney, de Philly.com y The Inquirer, quien, a pesar de desear que Bayless ocupe su puesto en el quinteto titular y lamentar sus errores en defensa, ha recalcado su buen juego en estos primeros partidos y declara que "he would be ideal for this team playing 15-to-18 minutes as a backup at the point." Es decir, que sería un gran reserva y su rendimiento encajaría perfectamente en el plan ideal del equipo con 15 a 18 minutos por partido. 

El titular, sin embargo, se lo vamos a otorgar a Robert Covington, alero titular hasta ahora de los Sixers, con 27.2 minutos de juego por partido y unas estadísticas decentes de 7.9 puntos y 4.9 rebotes por partido. No está teniendo una buena temporada en el tiro exterior, su mejor faceta en las dos temporadas que lleva en los Sixers, pero, al menos, ha conseguido asentarse en la NBA. Covington, estrella en la universidad de Tennessee State, no fue elegido en el draft, aunque consiguió firmar un contrato con los Houston Rockets y debutar en la NBA. Aún así, pasó mucho tiempo en la liga de desarrollo, tanto que le llegaron a nombrar rookie del año. Sin embargo, el alero de Belwood, Illinois siempre creyó que podía tener un hueco en la NBA, y lo consiguió en unos Sixers donde lleva ya tres años, habiendo jugado 137 partidos en los dos primeros, 98 de ellos como titular. Esta temporada, ha jugado todos los que se han disputado y todos los ha jugado desde el principio. 

Como decíamos, hoy llegan los Memphis Grizzlies al Wells Fargo Center y empieza lo bueno. Los de Marc Gasol son cuartos en la conferencia Oeste con 9 victorias y 5 derrotas, y parece que el catalán está inspirado, Mike Conley se ha acostumbrado a su contrato y Zach Randolph acepta su puesto de sexto hombre. Será un rival difícil y el comienzo de una fase complicada, porque, después de ellos, serán los Cleveland Cavaliers y los Chicago Bulls los que visiten Philadelphia. Rivales de alcurnia para testar si, realmente, el equipo de Brett Brown está alcanzando el equilibrio que anticipe el éxito que se espera que algún día produzca toda esa talentosa juventud. 

Por cierto, es curioso que la derrota más dolorosa de las diez que llevan se la inflingiera el otro equipo de la competición que destaca por las mismas características que los Sixers: juventud y contínua reformación. Ante los Minnesota Timberwolves perdieron de 24 puntos. Desde entonces, los Sixers ganaron sus dos siguientes partidos y los Wolves los perdieron. Los de Ricky Rubio no vencen a los de Sergio Rodríguez en edad. Los Sixers tienen una media de 24.3 años y los Wolves, de 25.7; pero sí parece, sobre el papel, que los Wolves ganan en talento; al menos, si nos ceñimos a los puestos que ocuparon los jugadores de los Wolves en sus respectivos drafts: Andrew Wiggins (1º en 2014), Karl-Anthony Towns (1º en 2015), Ricky Rubio (5º en 2009), Kris Dunn (5º en 2016), Jordan Hill (8º en 2009), Cole Aldrich (11º en 2010), Brandon Rush (13º en 2008), Zach LaVine (13º en 2014), Shabazz Muhammad (14º en 2013), Adreian Payne (15º en 2014), Gorgui Dieng (21º en 2013)  y Tyus Jones (24º en 2015). Todos elegidos en primera ronda y 8 de los 12 en los últimos tres años. 


Posdata: La imagen, tomada del google images, parece provenir de Fox Sports.

Jesse Sergent



Todos los años se retiran buenos corredores, está claro. Probablemente, 2016, no sea el año en el que las retiradas llaman tanto la atención, pero no deja de ser cierto que hay algún detalle que me ha llamado la atención.

Una, que se va uno de los más grandes: Fabian Cancellara. Cuatro veces campeón del Mundo CRI, 2 veces Campeón Olímpico CRI, 8 etapas en el Tour de Francia, 3 etapas en la Vuelta a España, 10 veces Campeón de Suiza CRI y un clasicómano auténtico: 1 Milán-San Remo, 3 Tour de Flandes, 3 París-Roubaix y 3 E3 Harelbeke. Además de ganar carreras como la Vuelta a Suiza, la Tirreno-Adriático o la Vuelta a Dinamarca. Todos esos títulos lucirán en el palmarés pero en la memoria de muchos quedarán más claras las imágenes de sus demarrajes a falta de un kilómetro, su manera tan compacta de correr, la habilidad para azotar al pelotón en el llano o sus galopadas por el barro y el adoquín. El suizo ha sido uno de esos corredores que han marcado los primeros años ciclísticos del siglo XXI.

Junto a él, esta temporada se retiran otros que conocieron la gloria de manera específica y limitada, algo muy significativo que nos gusta en este blog. Algunos, como Oliver Zaugg, otro suizo, se retiran con una sola victoria en profesionales. Eso sí, en su caso, una victoria de relumbrón: el Giro de Lombardía de 2011. También Johan Vansummeren, que consiguió otros triunfos, se retira, en parte por problemas cardíacos, recordando su gran triunfo en la París-Roubaix de 2011, victoria que aprovechó, si mal no recuerdo, para pedirle matrimonio a su novia. También Ryder Hesjedal, a pesar de tener más victorias, será recordado por una sola: la victoria final en el Giro de Italia de 2012. Jean Christophe Peraud, Fränk Schleck y Yaroslav Popovych han conseguido más victorias a lo largo de sus extensas carreras, pero los tres serán recordados no por victorias, pero sí por tres puestos meritorios, los que les llevaron al pódium del Tour, Peraud fue 2º en 2015 y Schleck fue 3º en 2011, y del Giro de Italia, ya que Popovych fue 3º en un lejano ya 2003.
Otros que también se retiran son veteranos como Pierrick Fedrigo (cuatro etapas en el Tour y campeón de Francia), Maarten Tjallingii (una Vuelta a Bélgica), Murilo Fisher (ganador de un UCI Europe Tour), Sebastien Chavanel (cinco etapas en el Tour del Porvenir), Sylwester Szmyd (23 grandes vueltas disputadas), Leonardo Duque (una etapa en la Vuelta a España), Graeme Brown (ganador de etapas en Alemania, Murcia, California, Polonia, Mallorca, Austria o Langkwai) o, sobre todo, Michael Rogers, tres veces campeón del Mundo CRI y ganador de etapas en Tour de Francia y Giro de Italia.
 
Se retiran otros veteranos con menos palmarés pero nombre en el pelotón, gente como Marc de Maar, Bartosz Huzarski, Jean Marc Bideau, Christian Meier, Johnny Hoogerland..., pero lo que más sorprende es la retirada de corredores muy jóvenes.  

Con treinta años o menos de treinta, esta temporada se retiran corredores como Jesse Sergent (28), Carter Jones (27), Caleb Fairly (29), Jerome Coppel (30), Matthew Goss (30), Phillip Gaimon (30), Travis Meyer (27), Cameron Meyer (28), Daniele Ratto (27) o Dominik Nerz (27). Lo de los hermanos Meyer no lo tengo muy claro. En algún sitio he leído que Cameron Meyer ya había vuelto tras cuatro meses y no sé si a Travis Meyer se le ha retirado por confusión. Destacan, quizás, las retiradas de corredores que prometían más, como el alemán Dominik Nerz o el estadounidense Caleb Fairly. Alguno quizás se sorprenda por ver a Matt Goss en esta lista o, sobre todo, a un Jerome Coppel que, hace poco, en 2015, era nada más y nada menos que campeón de Francia CRI y medalla de bronce en el campeonato del Mundo en la misma especialidad. 

El titular se lo podíamos haber dado a cualquiera, pero, en este caso, se lo damos al neozelandés Jesse Sergent, quien se retira a los 28 años y tras haber firmado, hace solo un año, un buen contrato con el Ag2r La Mondiale francés. Sin embargo, el rodador neozelandés no pudo superar de todo el atropello que sufrió en el Tour de Flandes antes de firmar en Francia y que le tuvo parado varios meses, además de tener que pasar por tres operaciones. Todos esos corredores tendrán sus razones: edad, hartazgo, decadencia física, razones psicológicas, otras expectativas, motivos familiares... Quién sabe, pero, el caso, es que a ninguno de ellos, al parecer, lo veremos el año que viene en la serpiente multicolor. 



Posdata: La fotografía, encontrada en el buscador de imágenes de google, muestra a Sergent con el maillot de su anterior equipo, el Trek, de cuya página oficial parece provenir esta imagen.

jueves, 17 de noviembre de 2016

Naiara Egozkue



El pasado 25 de Octubre, el Club Balonmano Zuazo Femenino se dio un merecido homenaje. Cumplen 25 años de historia y era obligado celebrarlo. Más aún en el año en el que el club barakaldés disfruta de un acontecimiento histórico: tras acabar subcampeón de Copa y sexto clasificado en Liga, disputaron, este pasado 12 de Noviembre, el primer partido de competición europea de su historia. Y ya de paso, de la historia del balonmano femenino barakaldés. Y casi me atrevería a afirmar que del deporte barakaldés. 

El resultado, en parte, es lo de menos; sobre todo, lo será cuando lo miremos con perspectiva, pero, ahora mismo, estoy seguro de que a las jugadoras y al cuerpo técnico del Club Balonmano Zuazo les dolió perder, por mucho que ya sea un logro haber llegado a disputar competición europea. Una vez que estás en ello, solo piensas en hacerlo mejor, digo yo. Pero, al fin y al cabo, sus rivales, el H 65 Höör, tienen 25 años más, hasta superar los cincuenta, de historia y, sin ir más lejos, ganaron esta misma competición, la Copa Challenge, en 2014. La nueva jugadora del Zuazo, la internacional Naiara Egozkue se fue hasta los 11 goles (para ella el titular de la entrada), y las barakaldesas Jessica Nogales y Ainhoa Fernández, esta última es internacional y olímpica, la secundaron con otros cinco cada una. A pesar de ello, las suecas ganaron por 31 a 25. El partido de vuelta se disputará el sábado 19 de Noviembre de 2016 en el Polideportivo de Lasesarre de Barakaldo. Sería muy emocionante, y totalmente merecido, que las 3.200 localidades del coqueto pabellón fabril se llenaran para soñar con la remontada. 

Las barakaldesas jugaron hace un par de meses su segunda final: volvieron a perderla ante el intratable Balonmano Bera Bera. Era la Supercopa. Con esta, son cinco Supercopas consecutivas para las donostiarras, quienes también han ganado las últimas cuatro ligas y han disputado las últimas cinco finales de Copa, aunque perdieron dos de ellas. No la última, en la que derrotaron al Zuazo. En Europa, sin embargo, aún no han conseguido alcanzar aquel histórico subcampeonato del Itxako de Ambros Martín que perdió la final de la Liga de Campeones de la EHF por la mínima ante el Larvik noruego. Si el Bera Bera no puede, que domina el baloncesto femenino estatal, imagínate lo difícil que resulta para las barakaldesas del Zuazo. 

Zuazo es un barrio y un patio de colegio. Allí se empezó a jugar al balonmano. Tanto chicos como chicas. Ahora, se pasean por Europa, juegan finales, el seleccionador nacional fue entrenador del equipo... Añadir femenino al sustantivo balonmano no es necesario para iluminar el valor de un recorrido que debería reconocerse en la ciudad tanto como parece reconocerse entre los aficionados a este deporte. El próximo sábado, una muesca más. Son cuartas en la Liga. Soñar no es solo gratis si no que es razonable también.

domingo, 13 de noviembre de 2016

Martin Krampelj



Se abrió la temporada, como siempre, con un partido amistoso, resuelto con facilidad y celebrado por la afición. Wayne State ya perdía por 31 puntos al final de la primera parte y el resultado final sería aún más contundente: 93 a 46. Greg McDermott eligió su primer quinteto titular y este lo formaron Marcus Foster, Maurice Watson Jr, Khyri Thomas, Cole Huff y Justin Patton, este último actuando como cinco. Ronnie Harrell Jr, Martin Krampelj, Isaiah Zierden, Zach Hanson y Kobe Paras parece que formaran parte del núcleo duro del equipo y contaron con muchos minutos. Igual que Davion Mintz, un escolta novato, y Toby Hegner. Aún así, jugaron todos y también tuvieron minutos Jordan Scurry y Tyler Clement. Todos contaron con protagonismo y hasta cinco jugadores superaron los diez puntos: Marcus Foster (13), Maurice Watson Jr, Khyri Thomas y Martin Krampelj (11) y Ronnie Harrell Jr (10), mientras que muchos otros se quedaron cerca al conseguir seis puntos o más: Cole Huff, Kobe Paras, Justin Patton y Zach Hanson. En el rebote destacó Harrell Jr, con 8, y Patton y Toby Hegner con 7 cada uno. Maurice Watson Jr fue el líder del juego y repartió hasta siete asistencias. Poco más que añadir que no sea el agradable debú de hasta cuatro jugadores (Kobe Paras, Jordan Scurry, Davion Mintz y Marcus Foster) ante una Wayne State que parece muy lejos de aquellos años en los que precisamente Greg McDermott les llevó hasta las fases finales. 
Después de este partido de inauguración, Creighton recibió a los canguros de UMKC, la Universidad de Missouri at Kansas City. Esta vez la victoria fue más apretada, pero, al fin y al cabo, fue una victoria: 89 a 82. Una mala racha de los arrendajos azules, que llegaron a ganar por más de veinte puntos, puso en aprietos a un equipo, el de McDermott, donde destacaron los nuevos, sobre todo, Marcus Foster. Martez Harrison fue el mejor de UKMC pero no pudo ante la fuerza colectiva de los de Omaha. Marcus Foster, con 19 puntos, demostró por qué la gente tiene tantas esperanzas puestas en su llegada a Nebraska. Con Maurice Watson Jr en buena forma (17 puntos y 9 asistencias, aunque también 7 balones perdidos), el equipo demostró tener también dos buenos jugadores en el interior: Khyri Thomas hizo 16 puntos y 6 rebotes, mientras que el nuevo pívot titular del equipo, Justin Patton, se lució con 12 puntos y 8 rebotes en tan solo 22 minutos. Buenos minutos desde el banquillo de Zach Hanson, quien aportó 11 puntos en 11 minutos. Mal estuvieron en el tiro jugadores que serán importantes como Isaiah Zierden o Ronnie Harrell Jr y con poco tiempo contaron otros como Kobe Paras o un Martin Krampelj que, al menos, en sus escasos seis minutos de juego aportó cuatro puntos y cuatro rebotes. 
El martes vuelven a jugar y siguen sin salir del CenturyLink. Eso sí, el visitante es de alcurnia. Llega la Wisconsin de Greg Gard con Bronson Koenig a la cabeza. 
No vamos a ir partido a partido, ya volveremos cuando hayan jugado unos cuantos, pero queríamos hacer esta primera entrada para dar noticia del comienzo de la temporada y de que no nos olvidamos de ellos. Regresaremos y esperamos que sigamos con las buenas sensaciones que ha dado el equipo hasta ahora.

Posdata: la imagen, sacada de una búsqueda en google, parece provenir de la página web oficial del equipo.